lunes, 26 de abril de 2010


Cada dia buscamos a alguien que nos escuche y nos entienda... pero... cada vez es más dificil no? Porque vamos creciendo, porque no tenemos los mismos problemas, porque tan solo queremos que nos digan lo que nosotros queremos escuchar,, pero de que sirve asi? Si todos cerramos los ojos y escuchamos lo que queremos, nunca vamos a enfrentar la realidad, por lo tanto, vamos a vivir en la fantasia, en esa fantasia que nos dice que el principe azul va a llegar a rescatarnos de las personas malas, o esos animales magicos que te ayudan y nos hablan, o también porque no en esa "hada madrina" que nos va a combertir en princesas, o sino porque no también esperar a ese "genio" que nos va a conseder todos nuestros deseos... Eso es lo que esperamos cuando no vemos lo que en realidad pasa afuera, porque los principes azules rescatistas no existen, porque los animales que hablan y escuchan no existen, porque esos seres magicos no existen, pero... es lindo imaginarnos nuestro mundo perfecto, porque es todo lo que soñamos, porque es REALMENTE, lo que nosotros QUEREMOS y ESPERAMOS, asique si lo vemos de una forma, es porque a nosotros nos gustaria que fuera así, aunqe así no sea, es nuestro mundo perfecto, nadie tiene porque romperlo, pero ayudar a ver mejor es lo que necesitamos, ver la verdad, lo que es cada persona, las que valen, las que no, las que te cagan, las que no, los que son y no son... Porque si todos nos damos cuenta de quien tenemos al lado, seriamos mas precavidos, nos detendriamos a pensar en lo que vamos a decir y/o hacer, porque un falso giro, te puede mandar al piso y tirarte millones de bombas multicolores encima... Entonces, que hacemos al final? si estar en fantasias nos hace bien, pero estar en la realidad en cierto modo también nos hace bien...

jueves, 22 de abril de 2010


¿Quién gana una guerra?

Como en toda guerra hay como mínimo dos bandos. Donde todos pierden la razón en el momento que empuñan un arma para “defender” sus ideales. Y hay mas de un oportunista que aprovecha la situación dentro de la gran marabunta engendrada por dicho conflicto. Para alzarse en el poder, obtenido tras el derrocamiento de un gobierno elegido democráticamente, por el pueblo, para el pueblo y con el pueblo. Traicionando los ideales del bando al cual se suponen adeptos. No importa el color que tuviese este gobierno. Ya que gente como esta tan solo le importa su encumbramiento a la cúspide del poder. Aun a costa del dolor y el sufrimiento de un pueblo. El cual se encuentra unido en una maraña de ideales contrapuesto. Pero íntimamente ligados, ya que todos siguen el mismo fin. Conducir su país. Quizás se diga que gano un hombre enano, infame, barrigudo ó infeliz. Usurpador de ideales, vaciándolos de su contenido. He infectándole sus propias creencias. Dejándole tan solo las siglas o mejor dicho la careta ante el pueblo hambriento e infeliz que lo ve como el único salvador del reino terrenal. Para ello se hace llamar el representante de dios en la tierra. Nombrándose la máxima elongación de la divina providencia en la tierra. Para absorber y aglutinar todo el poder terrenal a su alrededor. Dictaminando justicia y otorgando poder a todo ser inferior que lo rodea y comulga en sus creencias. Pero como el único que otorga y arrebata la razón es el tiempo. Este a demostrado que los vencedores de aquella batalla han sido ambos bandos que han retornado a convivir en paz. Respetándose y comprendiéndose unos a los otros. Donde amigos con diferentes posturas ideológicas pueden charlar y convivir .Formando una cultura mas rica en pensamientos. La única diferencia; actualmente nosotros tenemos la obligación de recordar lo ocurrido para que no ocurra otra vez. Ya que si un hombre no conoce su historia, no se conoce a si mismo. Y tampoco sabrá su futuro. Pudiendo cometer los mismos errores que en el pasado se cometieron. Por tanto el hombre necesita conocer su historia para poder conocerse a si mismo...


¿Has observado alguna vez la luna?.

La has observado una noche de verano cuando el cielo esta claro y despejado. Cuando se observan todas las estrellas, formando las distintas constelaciones. Con la luna en su completa plenitud, observando la tenue luz que proyecta. Transformando todo lo que toca, dándole un color platino pálido. Dando una tranquilidad incomparable. Imagínate por un instante que observamos la luna y las estrellas sentados en la arena de la playa, con la brisa del mar salpicando y bañando nuestra piel. Sentados uno al lado del otro con las manos cogidas. Contemplando la espuma de las olas resaltada por el brillo de la luna. Conversando sin ningún tipo de preocupación. Acariciando tus mejillas con la yema de mis dedos. Sintiendo la intensa tranquilidad que aporta el vaivén de las olas azotándose contra las rocas posadas a la orilla del mar...


No hay peor trampa que la que arma uno mismo. Algunas personas sin darse cuenta van armando lentamente una trampa en la que luego quedan atrapados. Aquello de lo que no se puede hablar genera encierro, te aísla. Cuando quedaste aislado y encerrado en tu propia trampa, ya es tarde. Como una araña, que lentamente va tejiendo su telaraña. Poco a poco la araña teje su trampa mortal. La araña muy paciente, serena, espera agazapada a que el insecto caiga en su red. Cuando el insecto queda atrapado en la red, indefenso, la araña le inyecta su veneno mortal. Como estamos todos interconectados, lo que le pasa a uno repercute en todos. No todos entienden que existe esa unión, pero es tan fuerte que supera cualquier cosa. Sobre esa telaraña que se forma entre todos, uno es todos, y todos son uno. No existe uno, no existen todos, somos la misma cosa todos y cada uno.La tr ampa está activada, la telaraña está tejida. Todos alegremente van entrando, y sin darse cuenta irán quedando atrapados. Atrapados, indefensos, a merced de mí veneno. Entregados, inmovilizados, viendo como me acerco con mis dientes. Todos interconectados. Lo que le pasa a uno le pasa a todos. Y si uno sufre, sufren todos. ¡VAN A MORIR! Como ingenuos insectos, todos van cayendo en mi red. Bienvenidos todos. Bienvenidos a la fiesta del terror.
Nunca entendí a los yanquis. Para ellos, ser y estar se dice igual: to be. ¿Pero es lo mismo ser que estar? ¿Estar comprometido es lo mismo que ser comprometido? ¿Estar consiente es lo mismo que ser consiente? ¿Ser maldito es lo mismo que estar maldito? ¿Es lo mismo ser engañado que, que estar engañado? ¿Es lo mismo ser que estar? ¿Estar loco es lo mismo que ser loco? ¿Estar despierto es lo mismo que ser despierto? ¿Estar aburrido es lo mismo que ser aburrido? Ser o no ser, esa es la cuestión. Pero no, esa no es la cuestión, porque ser y estar no puede ser lo mismo. Sí, claro se dice igual. Pero depende el contexto cómo esté utilizado quiere decir una cosa o la otra. Claro el contexto, ¿no? Porque ser idiota no es lo mismo que estar idiota por alguien. Sí, uno puede estar triste, pero ser una persona triste es otra cosa, porque si vos estás triste se te va a pasar, pero si sos un pobre tipo o una pobre mira patética y triste, eso es para siempre. Estar seguro no es lo mismo que ser seguro, ¿no? No es lo mismo estar resentido que ser resentido. Pero si estás resentido, ¿no será porque de alguna forma lo sos? ¿Es lo mismo ser inseguro que estar inseguro? Estar inseguro es no tener certezas, pero ser inseguro es tener la certeza de que no valemos. Estar impactados no es lo mismo que ser impactados, pero a veces ¡cuánto se parecen! Estar idiota uno se lo banca, pero ser idiota, no. Uno quiere ser, quiere ser el amor de alguien, el sueño de alguien, uno quiere ser alguien en la vida de esa persona que ama. Ese deseo de ser nos puede confundir. No dejarnos ver que no somos, sino que estamos transitoriamente en la vida de alguien...

martes, 20 de abril de 2010

A veces da miedo abrir los ojos, porque por ahí los abrís y ves todo patas para arriba. Y eso es lo que en verdad da miedo, los cambios. Como un chico que juega a las escondidas tapándose los ojitos, creyendo que así no lo ven, uno a veces cierra los ojos como si así fueran a desaparecer los problemas. Como si muerto el cartero, fueran a desaparecer las cartas fuleras. Uno se hace el perro que tumbó la olla, como si el dolor que siente no existiera. Uno detesta y ama a esa persona o a ese espejo que te canta las cuarenta. Uno detesta y ama a quien abre tus ojos.
Abrir los ojos tiene gusto a membrillo con queso: es agridulce. Por un lado, como que se pierde la magia, pero por el otro... se sale del engaño. A veces lo que tenemos que ver es tan horrible, que preferimos hacer la vista gorda y cerrar la tranquera, y vivir en una cajita de cristal. Y otras veces la burbuja se pincha, y no queda otra que abrir los ojos y mirar lo que no queremos ver. El corazón se nos estruja y nos quedamos sin aire, ahogados. Duele abrir los ojos. Es como salir de la oscuridad, que la luz te enceguece. Ojos que no ven, corazón que no siente. Mejor mirar para otro lado, dicen. Meter la cabeza en la tierra como hace el avestruz. Pero para que algo cambie hay que romper la burbuja, hay que salir de la cajita de cristal. Abrir los ojos y animarse a ver, aunque lo que haya para ver nos estruje el corazón...
Una imagen, un olor, un sonido, nos traen una vivencia que sigue viva, latiendo. Va más allá de que uno quiera o no, ese recuerdo vuelve sin permiso, sin ser llamado. ¿Por qué algo que queremos sepultar, olvidar, se nos cuela por los sentidos y vuelve tan vivo como siempre? Porque algo nos dice, algo nos reclama. Algo late en esa imagen, en ese aroma, en esa música, algo nos susurra, es un tiempo perdido que vuelve para ser recuperado. Esas evocaciones, esos recuerdos súbitos son señales que nos sirven de guía, porque cuando escuchás una canción que te hace acordar a otra época y sentís nostalgia, quiere decir que algo de lo que vos eras quiere volver, quiere seguir vivo. Casi todos los días tenemos esas imágenes, esos olores, esos sonidos que nos transportan al pasado, pero los ignoramos. Pero si en lugar de ignorarlos nos detuviéramos a entender el mensaje que nos traen, entenderíamos mucho mas de nosotros. Y de a poco, tirando de esa punta del ovillo, guiados por ese recuerdo, llegamos a la otra punta, a esa palabra que siempre estuvo ahí y que vuelve, irrumpe, ni golpea la puerta, nos viene a reclamar porque quiere ser dicha. Es un tiempo perdido que entra por los sentidos, que irrumpe de golpe, pasado que se hace presente porque no puede esperar más. Un tiempo perdido que quiere renacer. Un tiempo perdido que quiere ser rencontrado. Porque cuando recobramos ese tiempo perdido algo renace en nosotros y volvemos a sentirnos vivos, volvemos a ser nosotros mismos. Recuperando el tiempo perdido nos reinventamos una y otra vez . Cuando algo se nos hace presente una y otra vez señala algo simple, nunca se fue. Porque en nuestro corazón limón no es limón, limón es hija. Una canción no es canción, es deseo de amar. Pasado no es pasado, es tiempo perdido que quiere ser recobrado...
En días de la semana, en horas calculadas, izamos la bandera un grupo de piratas. Llamadas misteriosas, encuentros clandestinos, hoteles alejados, lugares sin testigos, nos sacamos el anillo carcelero y vivimos una noche de solteras... Somos las piratas, nos gusta la aventura, las noches de bailanta, somos las piratas, toda una vida fiel al gato y a las trampas. Un viaje de negocios, reuniones de trabajo, problemas con el auto, rebusques del pirata, patines y levantes, programas todo el día, una agenda secreta con una doble vida, no tenemos vacaciones ni feriados, el gremio del pirata es muy sacrificado !

Los protagonistas están hartos de las injusticias, de vivir sometidos y emprenden un viaje de rebelión y al final deciden soltar a cientos de caballos, para expresar lo que sienten, quieren ser libres como “caballos salvajes”. Y un caballo galopando por el campo trasmite una gran sensación de “Libertad”.

viernes, 16 de abril de 2010

Tú llegaste a mi vida para enseñarme, tú, supiste encenderme y luego apagarme, tú, te hiciste indispensable para mi y con los ojos cerrados te seguí, si yo busqué dolor lo conseguí, no eres la persona que pensé, que creí, que pedí. Mientes, me haces daño y luego te arrepientes ya no tiene caso que lo intentes, no me quedan ganas de sentir. Llegas cuando estoy a punto de olvidarte, busca tu camino en otra parte, mientras busco el tiempo que perdí y hoy estoy mejor sin ti. Voy de nuevo recordando lo que soy, sabiendo lo que das y lo que doy. Y el tiempo hizo lo suyo y comprendí las cosas no suceden porque si, no eres la persona que pensé, que creí, que pedí...