llenarte los bolsillos de guerras ganadas, de sueños e ilusiones renovadas. Yo quiero regalarte una poesía; tú piensas que estoy dando las noticias. Amigo mío, ojala algún día escuchando esta canción, de pronto, entiendas que nunca quise contar tu historia porque pudiera resultar conmovedora. Pero, perdona, amigo mío, no es inteligencia ni sabiduría; esta es mi manera de decir las cosas. No es que sea mi trabajo, es que es mi idioma. Amigo mío, principe de un cuento infinito. Amigo mío, tan sólo pretendo que cuentes conmigo. Amigo mío, a ver si uno de estos días, por fin aprendo a hablar sin tener que dar tantos rodeos, que toda esta historia me importa porque eres mi amigo.
jueves, 27 de enero de 2011
llenarte los bolsillos de guerras ganadas, de sueños e ilusiones renovadas. Yo quiero regalarte una poesía; tú piensas que estoy dando las noticias. Amigo mío, ojala algún día escuchando esta canción, de pronto, entiendas que nunca quise contar tu historia porque pudiera resultar conmovedora. Pero, perdona, amigo mío, no es inteligencia ni sabiduría; esta es mi manera de decir las cosas. No es que sea mi trabajo, es que es mi idioma. Amigo mío, principe de un cuento infinito. Amigo mío, tan sólo pretendo que cuentes conmigo. Amigo mío, a ver si uno de estos días, por fin aprendo a hablar sin tener que dar tantos rodeos, que toda esta historia me importa porque eres mi amigo.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario